EL CORDERO, UN MANJAR PARA MUCHOS

¿Sabías que el cordero fue la primera especie animal que domesticó el hombre?

Éste está ligado a la cultura egipcia, romana y a pesar de que es una carne muy valorada por su textura y naturalidad, habitualmente solo se consume en celebraciones y festividades, como por ejemplo navidad, aunque esta tendencia ha empezado a cambiar en estos últimos años.

En España tenemos 45 razas autóctonas: Raza castellana, Churra, Manchega, Merina, Navarra, Segureña, Ojinegra de Teruel, Rasa de Aragonesa… Además, existe la Identificación Geográfica Protegida (I.G.P.), una certificación avalada por la Comisión Europea y cuya función es decir la denominación de origen de la carne de cordero cuya producción, transformación y elaboración se realiza en un lugar geográfico determinado, donde la reputación y calidad se debe a este lugar.

Es muy importante porque hay distintas denominaciones de origen como: Ternasco de Aragón, Lechazo de Castilla y León, Corderex de Extremadura, Cordero Manchego, Cordero de Navarra.

Por otra parte, según la edad del cordero tenemos diferentes nombres:

  • Cordero Lechal: Se les llama así a los corderos de menos de 1 mes y medio alimentados con leche materna y que su peso se sitúa entre 5 y 6 kilos. Se trata de una carne tierna, blanca, suave y muy jugosa.
  • Cordero Recental o Ternasco: Corderos de menos de 4 meses donde su peso se sitúa entre 7 y 10 kilos. Se alimenta de leche materna y pastos y es la más consumida. Se trata de una carne un poco menos tierna, con más sabor y con un color más rojo que la lechal.
  • Cordero Pascual: Corderos entre los 4 meses y 1 año. Tiene un sabor más intenso y se utiliza para calderetas, estofados y guisos.
  • Cabrito: La cría de la cabra que aún no ha pastado. Consiste en una carne enjuta, aromática y entera.

¿Y tú? ¿Cuál de todos es tu favorito?

¡En Sánchez Roldán podrás encontrar siempre el que quieras, acércate y compruébalo!